Inexplicablemente, hay gente afortunada en este mundo que conduce como quien no quiere la cosa coches com el Ferrari Enzo, una bestia de 600 caballos y que lógicamente hay que saber pilotarlos porque si no sabes corres el riesgo de darte una buena torta. Es lo que le ha pasado a este tipo que sale ileso de un choque con muro, pero el Enzo no puede decir lo mismo.