
El nuevo Mercedes SL AMG se presenta antes de lo previsto ya que las anteriores versiones se han caracterizado por estar más tiempo en el mercado. En esta ocasión los cambios más significativos son las nuevas motorizacioens y el frontan completamente nuevo.
En cuanto a las motorizaciones nos encontramos desde lo más bajo con el SL 280, un V6 de 3 litros gasolina con buena respuesta pero sin llegar a ser considerado como una variante de portiva.
Con el 350 tenemos un V6 de 316 CV con una variación en la compresión de 11,7:1. La gestión electrónoca ha sido reprogramada en esta nueva versión y con cambio automático 7G-Tronic que monta de serie. Todo esto para pasar de 0 a 100Km/h en 6,2 segundo y con velocidad máxima de 250 autolimitado.
Como versiones “máximas” esta el SL 500 y el SL 600 con v8 de 388 CV y V12 de 512 CV cada uno con opción para meterle la suspensión neumática activa ABC.
Ambas versiones integran las luces de la gama CLS, activas con cinco funciones entre ellas la iluminación específica para cruces y curvas. El diseño del capó marca dos nervios longitudinales que recuerdan a los que empleaba el 300 SL de 1954. Como buen Mercedes SL tiene capota dura escamoteable pudiendo pasar a coupé o descapotable en movimiento.
Los precios van desde los 88.500 euros para el SL 280, hasta los 162.000 euros del SL 600 pasando a los 95.850 del SL 350 y los 122.700 euros del SL 500.

via terra